Cierro los ojos, aparece el dragón, los abro y lentamente me voy quedando dormida. Veo pequeños y juguetones dragones que vuelan, tienen escamas y sus bigotes me rozan las pestañas. Ya me apesta pensar en sentarme en una silla todo el día y buscar cosas que hacer. Por eso los dragones aparecen, deseo que me lleven, me seducen pero me asquean increíblemente. Quiero que mientras trabaje en computador me visiten los dragones y me lleven a los reinos de mi obscurecencia.
Me gustó. La idea de retomar el cuento de Monterroso me pareci{o refrescante.
El primer parrafo del escrito sobre la muerte es memorable.
Besitos,
la tia reptil
Me gustaria ver como puedo hacer que el tono corresponda
obs-cu-res-cen-cia!!
yummmm, gracias.
Me la inventé?! me fascina obscurescentemente….